En este artículo, exploraremos cómo se registraron por primera vez primeros besos en la antigua Mesopotamia hace aproximadamente 4.500 años. Aunque no sabemos exactamente cuándo empezaron los humanos a besarse, las primeras menciones escritas al beso aparecieron en textos sumerios de la región.
Siguiendo el rastro de la historia, descubriremos que los textos sumerios y acadios describen diferentes tipos de primeros besos, incluyendo actos sexuales, manifestaciones de cariño y respeto, y hasta formas religiosas o supersticiosas.
Los orígenes del beso en la historia

Aunque no se sabe exactamente cuándo empezaron los humanos a besarse, las primeras menciones escritas al primeros besos aparecieron en textos sumerios de la antigua Mesopotamia. La cultura mesopotámica, que se desarrolló en el río Tigris y el Éufrates, fue famosa por sus avances en la escritura, la arquitectura y las artes.
Los textos sumerios y acadios describen diferentes tipos de primeros besos, incluyendo el acto sexual, manifestación de cariño y respeto, y hasta una forma de beso religioso o supersticioso. La investigadora Sheril Kirshenbaum destaca que en los primeros textos hindúes, como el Atharvaveda, no hay una palabra específica para el acto de besar, pero se mencionan expresiones como oler con los labios y juntar los labios.
La cultura sumeria y sus costumbres amorosas

En la sociedad sumeria, el amor se consideraba un elemento fundamental para la armonía familiar y social. Los textos de la época nos revelan que el beso no solo era una manifestación física del afecto entre dos personas, sino también un acto religioso y supersticioso.
Los primeros besos
En los textos sumerios, se describen diferentes tipos de besos, incluyendo el acto sexual, la expresión de cariño y respeto hacia alguien más poderoso o superior. La investigación sugiere que en aquellos tiempos, el beso era una forma de comunicarse emocionalmente con los demás.
La mención más antigua conocida del beso se encuentra en un texto mitológico escrito en sumerio, conocido como el Cilindro de Barton. En este texto, se describe la relación sexual entre una diosa y un dios, y el dios la besa. La importancia que se le otorgaba al beso en esta sociedad nos muestra que los primeros besos no eran solo un gesto físico, sino también un símbolo de unión y amor.
Es interesante destacar que los textos antiguos no siempre mencionaban el beso explícitamente. Sin embargo, en algunos casos, se describían actos de cariño y afecto entre personas, como «oler con los labios» o «juntar los labios», lo que sugiere que los primeros besos eran una forma natural de expresarse emocionalmente.
El Cilindro de Barton y el primer registro de beso

La investigadora Sheril Kirshenbaum destaca que en los primeros textos hindúes, como el Atharvaveda, no hay una palabra específica para el acto de besar, pero se mencionan expresiones como oler con los labios y juntar los labios. Sin embargo, fue en la antigua Mesopotamia donde se encontró la primera mención explícita al beso romántico-sexual.
La descubierta del Cilindro de Barton es un ejemplo clave de cómo primeros besos se registraron en la región. El Cilindro de Barton, un texto mitológico escrito en sumerio hace entre 4.350 y 4.500 años, describe la

Besos como expresiones de cariño y respeto
En la antigua Mesopotamia, el beso no solo era un acto físico entre dos personas, sino que también servía como una forma de manifestar amor, cariño y respeto. Los textos sumerios y acadios describen diferentes tipos de besos, incluyendo aquellos que se practicaban en señal de principales expresiones de devoción. En algunas ocasiones, el beso era un gesto de respeto hacia los dioses o los antepasados.
La investigadora Sheril Kirshenbaum destaca que en los primeros textos hindúes, como el Atharvaveda, no hay una palabra específica para el acto de principales besos, pero se mencionan expresiones como oler con los labios y juntar los labios. Esto sugiere que la forma en que se experimentaba y comunicaba el amor y el afecto era diversa y no necesariamente asociada a un solo tipo de beso.
La importancia del beso en la religión y la magia mesopotámicas
En la antigua Mesopotamia, el beso era un acto común y sagrado que se utilizaba para manifestar cariño y respeto hacia los dioses y las divinidades. Primeros besos como éstos se mencionan en textos sumerios y acadios que describen rituales y ceremonias religiosas. En estos textos, el beso no solo era un acto de amor y afecto, sino también una forma de conectar con lo divino.
En la mitología mesopotámica, se cree que los dioses y las diosas se besaban para manifestar su amor y devoción hacia sí mismos. Por ejemplo, en el Cilindro de Barton, un texto mitológico escrito en sumerio hace entre 4.350 y 4.500 años, se describe la relación sexual entre una diosa y un dios, y el dios la besa como forma de demostrar su amor. En este sentido, el beso era un acto sagrado que conectaba a los mortales con lo divino.
La supervivencia del beso a lo largo del tiempo
En la historia del amor y el contacto físico, el beso es uno de los actos más universales y duraderos. Aunque no se sabe exactamente cuándo empezaron los primeros besos, las primeras menciones escritas al beso aparecieron en textos sumerios de la antigua Mesopotamia.
La investigadora Sheril Kirshenbaum destaca que en los primeros textos hindúes, como el Atharvaveda, no hay una palabra específica para el acto de besar, pero se mencionan expresiones como oler con los labios y juntar los labios. Sin embargo, en los textos sumerios y acadios se describe un amplio abanico de significados y contextos para el beso, desde el acto sexual hasta la manifestación de cariño y respeto.
Un científico danés, Troels Pank Arbøll, descubrió que la primera mención explí

Conclusión
La investigación nos permite vislumbrar el fascinante mundo de los primeros besos registrados en Mesopotamia hace aproximadamente 4.500 años. Primeros besos que, aunque no se conocen exactamente cuándo comenzaron a practicarse, tienen sus raíces en la antigua cultura mesopotámica.
El descubrimiento del Cilindro de Barton ha permitido explorar cómo los sumerios describieron el acto sexual y el beso como una forma de expresión de cariño y respeto. Aunque primeros besos no se originaron únicamente en Mesopotamia, es claro que la región jugó un papel importante en su registro y documentación a lo largo del tiempo.
En retrospectiva, es interesante considerar cómo los besos han evolucionado y se han adaptado a diferentes culturas y sociedades. Sin embargo, el legado de los primeros besos registrados en Mesopotamia sigue siendo un testamento a la capacidad humana para conectarse emocionalmente a través del tacto y el amor.



